Lo más seguro es que aquellos que andan viendo oportunidades allí donde los demás ven desastres piensen de qué manera podrían entrar a un determinado mercado sin morir en el intento.
Un aspecto fundamental al minuto de entrar en un nuevo mercado, es considerar la cultura del país donde se está mirando. En Suiza, hay algunas cosas fuera de los acostumbrados protocolos de negocios a los cuales la mayoría de la gente acostumbra respetar.
Por ejemplo, en la vestimenta, los suizos son relajados, incluso usan chalas en el lugar de trabajo… ¿chalas con los dedos afuera?, aquí sería la ordinariez mas grande aunque se lleve la pedicure mas prolija, incluso yo encuentro que las uñas de las manos, largas y pintadas son horrendas en la mayoría de los casos, son muy contadas las manos que logran llevar uñas largas y pintadas con elegancia y sobriedad.
Los suizos se toman sus pausas cada tanto durante el día, salen a tomar un café, conversan, y ese tiempo para ellos es sagrado, nadie los debe molestar. Afortunadamente son relajos cortos y precisos que sirven para tomar aire, no como el típico oficinista chileno que si sale a tomar café, se toma su par de horas y saca la vuelta al máximo para después excusarse que no les alcanzó el día.
Por otra parte, las jerarquías de las empresas suizas, son bastante planas, lo cual les da mayor flexibilidad al minuto de tomar decisiones y revertir caminos erróneos. Generalmente piden la opinión de toda la organización antes de llevar a cabo algún plan, así tienen una visión mas completa y global que permite también prever las reacciones a nuevas medidas.
Por ultimo, los suizos son bastante humildes y no andan presumiendo de sus logros, son bastante equilibrados y prefieren el bajo perfil, así como hablar menos y hacer más.
Fotos: Lodigital